La Policía suiza ha anunciado este domingo en un comunicado que ha finalizado la identificación de los cuerpos de las 40 víctimas mortales del incendio del día de Año Nuevo en un bar de la estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón suizo de Valais, que causó también 119 heridos. Del total, la mitad eran menores. Las más jóvenes son dos víctimas de 14 años, según los datos de las autoridades suizas. El resto de menores tenía entre 15 (cinco de ellos) y 17 años. Por nacionalidades, 22 son suizos y el resto extranjeros: hay seis italianos, ocho franceses, un portugués, un belga, un rumano y un turco. Tres de las víctimas mortales tenían doble nacionalidad.Los trabajos de identificación de los fallecidos comenzaron el mismo día de Año Nuevo, con el objetivo de poder entregar los cuerpos a sus familias lo antes posible. Centenares de personas participan en un homenaje a las víctimas del incendio, este domingo en Crans-Montana.Antonio Calanni (AP)La iglesia de Crans ha celebrado este domingo una multitudinaria misa en homenaje a las víctimas del incendio. La han seguido unas 300 personas en su interior, y más de un millar desde el exterior, entre ellos los bomberos, policías y equipos de emergencias que participaron en el rescate. Después, una marcha silenciosa ha recorrido los 300 metros que hay hasta llegar frente al bar donde tuvo lugar el incendio, donde desde hace días la gente deja flores y velas en homenaje a las víctimas. El próximo 9 de enero se ha decretado día de luto nacional. De los 119 heridos aquella noche, 80 están en estado crítico por quemaduras graves y están ingresados en hospitales en Suiza, pero también en centros sanitarios de Alemania, Italia y Francia. En paralelo sigue la investigación para averiguar si el local, regentado por una pareja de franceses, cumplía con la normativa de prevención de incendios. El sábado, las autoridades anunciaron la apertura de una causa penal contra ambos por “homicidio por negligencia y lesiones e incendio por negligencia”. Los investigadores se centran sobre todo en el material inflamable del techo del bar Le Constellation, que prendió rápidamente al contacto con una bengala colocada sobre una botella de champán durante la fiesta de Nochevieja.

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