Más allá del juicio que enfrenta Nicolás Maduro Moros en la Corte del Distrito Sur de Nueva York por narcotráfico, terrorismo y lavado de activos, sigue abierto un capítulo clave en la jurisdicción penal internacional: la investigación por crímenes de lesa humanidad cometidos durante su permanencia en el poder en Venezuela.En entrevista con EL TIEMPO, el penalista y experto en litigio internacional Juan Carlos Gutiérrez, representante de 366 víctimas ante la Corte Penal Internacional en el caso contra el líder del régimen venezolano, explica por qué el proceso que avanza en La Haya podría tener prelación sobre otras jurisdicciones, incluido Estados Unidos, y cómo un eventual juicio contra Maduro —ya sea en el ámbito internacional o en el propio país— podría convertirse en un primer paso dentro de un proceso de transición política y de rendición de cuentas, tras años en los que el mandatario habría transformado el aparato del Estado en un instrumento de persecución, represión y graves violaciones a los derechos humanos.Abogado, ¿en qué consiste esta investigación contra el líder del régimen venezolano?Desde 2015 hemos venido remitiendo a la Corte Penal Internacional documentos que aportan evidencia y fundamento razonable para acreditar la perpetración de crímenes de lesa humanidad en territorio venezolano por parte de miembros de la estructura de poder de Nicolás Maduro Moros, incluido él mismo. Este procedimiento ha sido lento, hay que reconocerlo, pero ha venido avanzando. Pasó de un examen preliminar y actualmente se encuentra en etapa de investigación. Estamos a la expectativa de que esta fase derive en órdenes de arresto que permitan el procesamiento y eventual enjuiciamiento de Nicolás Maduro y, posiblemente, de otros integrantes de su estructura de poder, de manera que las víctimas obtengan respuestas y se haga justicia, que es esencialmente lo que se está reclamando.Abogado, hay que aclarar que son dos casos: uno que avanza en el tribunal de Nueva York por narcotráfico y otro en la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad. ¿Puede la Corte continuar con la investigación independientemente de lo que pase en Nueva York?Sí. En efecto, en Estados Unidos ya se inició un procedimiento judicial. La corte en Manhattan adelanta un juicio en el que Nicolás Maduro se encuentra privado de la libertad, y ese proceso debe continuar conforme a las reglas y decisiones de las autoridades judiciales estadounidenses. Allí se le imputan cargos relacionados con narcotráfico, corrupción, tráfico de armas, entre otros, de acuerdo con el indictment divulgado.Es importante aclarar que el procedimiento ante la Corte Penal Internacional responde a hechos distintos, pues se trata de crímenes de lesa humanidad contemplados en el Estatuto de Roma, como detenciones arbitrarias, persecución, violencia sexual, torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes. Por lo tanto, la CPI puede continuar su investigación de manera independiente.Juan Carlos Gutiérrez, abogado de víctimas de Nicolás Maduro ante la CPI. Foto:EFE/Miguel Gutiérrez¿Qué escenarios se pueden esperar?Hay dos escenarios. El primero es que sea juzgado en Estados Unidos y, si el jurado emite una sentencia condenatoria, cumpla la pena correspondiente por los delitos que allí se investigan. El segundo es que sea enviado ante la Corte Penal Internacional, si esta, como esperamos, emite una orden de arresto y da continuidad al trámite por crímenes de lesa humanidad.Pero ya existe una orden de arresto internacional emitida por una corte argentina por crímenes de lesa humanidad. ¿Ve viable una extradición?Tenemos conocimiento de que el abogado que representa a las víctimas en Argentina ya solicitó la extradición y que la fiscalía de ese país dio su visto bueno. Es decir, existe la posibilidad de que los tribunales argentinos soliciten formalmente la extradición de Nicolás Maduro una vez culmine el procedimiento judicial en Estados Unidos, ya sea con una sentencia condenatoria o incluso en caso de absolución. Lo relevante es que, de quedar en libertad en Estados Unidos, existe un requerimiento activo de tribunales argentinos para que sea juzgado por crímenes de lesa humanidad. Paralelamente, insistimos ante la Corte Penal Internacional para que, con base en la evidencia existente, se dicten las órdenes correspondientes y el procedimiento avance en búsqueda de justicia.¿Cuáles son esas violaciones desde 2015?Más que hablar de violaciones de derechos humanos, estamos frente a crímenes de lesa humanidad tipificados en el Estatuto de Roma. Hemos presentado evidencias contundentes sobre la comisión de torturas, detenciones arbitrarias, tratos crueles, inhumanos y degradantes, violencia sexual, violaciones y agresiones sexuales, así como el crimen de persecución como crimen de lesa humanidad. También se ha aportado evidencia de asesinatos en casos ya reconocidos. Todo ello responde a una política de Estado orientada a la persecución por motivos políticos, en cuyo contexto se han cometido estos delitos.Juan Carlos Gutiérrez, abogado de víctimas de Nicolás Maduro ante la CPI. Foto:EFE/Miguel GutiérrezPese a esas pruebas, la CPI no ha tomado una decisión de fondo…Si bien la Corte Penal Internacional no ha actuado con la celeridad que consideramos necesaria, mantenemos una confianza institucional en que este procedimiento avanzará. Pero más allá de esa confianza, creemos firmemente en la solidez de la evidencia, en la verdad de los hechos, en las pruebas presentadas y en la necesidad de justicia para las víctimas.¿La CPI puede emitir una orden de arresto pese a que Maduro está detenido en Estados Unidos?Sí. Las órdenes de arresto pueden ser dictadas y mantenerse de manera confidencial por razones estratégicas. La Corte podría emitir una orden de arresto internacional y conservarla bajo reserva. Incluso, no puede descartarse —aunque sea de forma hipotética— que una orden de este tipo ya exista.Nicolás Maduro. Foto:EFE¿Qué antecedente hay de un juicio contra un mandatario?El caso del expresidente filipino Rodrigo Duterte. En ese proceso, la orden de arresto se mantuvo bajo estricta confidencialidad y se materializó cuando se encontraba abordando un avión en su país. Fue extraditado ante la Corte Penal Internacional, ya se le formularon cargos y el procedimiento sigue adelante. Se trata de un exmandatario acusado por crímenes de persecución, torturas, detenciones arbitrarias e incluso asesinatos. Ese caso constituye, sin duda, un referente jurisprudencial importante para este proceso.Así como Rodrigo Duterte fue capturado, ¿Nicolás Maduro podría correr la misma suerte?El procedimiento de la situación Venezuela y el de la situación Filipinas ha avanzado en paralelo. Incluso, desde la etapa del examen preliminar ambos procesos siguieron trayectorias similares: primero avanzó el caso de Filipinas hacia la fase de investigación y posteriormente lo hizo el de Venezuela. Hemos seguido ese paralelismo porque existen elementos comunes: en primer lugar, está involucrado directamente un jefe de Estado; en segundo lugar, la naturaleza de los crímenes, que se cometen utilizando el aparato del Estado y transformándolo en un instrumento de persecución. Esos elementos de contexto que configuran crímenes de lesa humanidad se materializaron en el caso de Rodrigo Duterte y sostenemos que también se han producido en el caso de Nicolás Maduro Moros.En el escenario de que se emita una orden de captura, ¿cuál sería el papel de Estados Unidos? ¿Estaría obligado a entregarlo a la CPI pese a no reconocerla?Estados Unidos firmó inicialmente el Estatuto de Roma, pero no lo ratificó y ha mantenido una posición crítica frente a la Corte Penal Internacional. Incluso, en el pasado ha impuesto sanciones a funcionarios de la Fiscalía y a jueces de la Corte. Es una posición de Estado que, desde el punto de vista del derecho internacional, es comprensible.Ahora bien, estamos frente a un procedimiento judicial y nadie puede anticipar su desenlace. Confiamos en que Nicolás Maduro será juzgado en Estados Unidos, que tendrá un proceso justo y que la Fiscalía norteamericana logrará demostrar su caso. Debe haber justicia en Estados Unidos, sin duda.Sin embargo, en el supuesto de que se produzca una liberación —escenario que también debe preverse— ya existe una orden de tribunales argentinos y estamos convencidos de que la Corte Penal Internacional debe actuar. Si Nicolás Maduro queda en libertad, debería ser capturado y presentado ante la CPI, independientemente de que Estados Unidos, por su política interna, decida no cooperar directamente. Si no lo hacen autoridades estadounidenses, podrían hacerlo otras autoridades a nivel internacional. Lo esencial es que el caso ante la Corte Penal Internacional tiene que avanzar, porque se han cometido crímenes de lesa humanidad y no puede haber impunidad.Nicolás Maduro fue trasladado a las oficinas de la DEA. Foto:Cortesía.Más allá del proceso en Estados Unidos, ¿qué otros frentes judiciales existen contra Maduro?En España, la Audiencia Nacional tiene en curso peticiones para iniciar investigaciones contra Nicolás Maduro también por crímenes de lesa humanidad. Es posible que otros países activen procesos bajo el principio de jurisdicción universal. Existen crímenes, existe evidencia y debe haber una declaración de responsabilidad judicial por parte de jueces competentes.Si en Venezuela se conforma un gobierno de transición o un sistema judicial con capacidad real de juzgar estos hechos, ¿la CPI podría suspender su investigación?Sí, absolutamente. Eso está expresamente previsto en el Estatuto de Roma. El primer obligado a investigar y juzgar crímenes de esta naturaleza es el propio Estado, que tiene el deber de hacerlo. La Corte Penal Internacional interviene solo cuando el Estado no quiere o no puede administrar justicia, bajo el principio de complementariedad.El mejor ejemplo lo encontramos en Colombia, donde el examen preliminar fue cerrado tras la creación de un sistema de justicia transicional que, con críticas y limitaciones, ha avanzado en los procedimientos. Algo similar podría ocurrir en Venezuela en el futuro. Incluso, ese sería un escenario ideal: que se creara un sistema de justicia transicional en Venezuela, con jueces autónomos, independientes e imparciales, que permitan adelantar procesos de rendición de cuentas por estos crímenes.¿Eso implicaría que no solo se juzgue a Maduro, sino a otros responsables?Exactamente. No se trata únicamente de la cabeza de la estructura, sino también de los perpetradores y de todos los integrantes de la cadena de mando. Lo correcto es que rindan cuentas ante la justicia, que exista un procedimiento judicial que establezca la verdad, que los culpables respondan por sus actos y que los inocentes sean absueltos.Ese es un paso fundamental para la reconstrucción del tejido social y jurídico del país. Es el primer paso no solo hacia la justicia y la reparación de las víctimas, sino también hacia la paz. Y la paz debe ir acompañada de justicia, no de venganza, sino de justicia en los términos que establece la ley.Audiencia de Nicolás Maduro en Nueva York, 5 de enero de 2026 Foto:AFPEs decir, abogado, ¿un juicio en Venezuela contra Nicolás Maduro podría interpretarse como el inicio de una transición? ¿Se podría hablar de un primer paso hacia un gobierno de transición si se adelanta un juicio en su contra en el país?Podría ser una etapa dentro de un proceso de transición. Las transiciones tienen múltiples dimensiones: no solo abarcan el ámbito político, sino también el institucional, el económico, el financiero y, de manera fundamental, el de la justicia. Los procesos de justicia no son un elemento secundario; son parte esencial de cualquier transición.Ahora bien, cualquier procedimiento nacional de carácter transicional —o incluso internacional, ya sea ante la Corte Penal Internacional o ante tribunales que ejercen jurisdicción universal— depende, en buena medida, de las decisiones que se adopten en la Corte de Manhattan, donde actualmente se adelanta un juicio.¿A qué escenarios concretos se refiere?Sin entrar en especulaciones, hay escenarios posibles. Uno es que sea condenado a una pena muy prolongada, que fallezca en prisión y que no exista la posibilidad material de juzgarlo por crímenes de lesa humanidad. Otro escenario es que sea absuelto y quede en libertad, caso en el cual deberán continuar los otros procedimientos judiciales que se encuentran abiertos. También puede ocurrir que sea condenado a una pena menor y, una vez liberado, sea sometido a otros procesos.Lo importante es evitar la impunidad. Ya existe un procedimiento judicial en curso, ya hay un juicio iniciado, y ese juicio debe concluir en los tribunales de los Estados Unidos de Norteamérica.Usted ha representado a víctimas de persecución política y esta semana se produjo la liberación de algunos presos políticos de un centro que fue señalado como lugar de tortura. ¿Qué le han contado sobre ese proceso de liberación?Sí, afortunadamente algunos han sido liberados. Gracias a Dios, uno de ellos ya se encuentra en España. Previamente, Naciones Unidas había emitido un pronunciamiento en el que se establecía que se trataba de una detención arbitraria, violatoria del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Para nosotros, esto representa una gran satisfacción, especialmente porque esa persona hoy puede estar con su familia.Otros detenidos también han sido liberados y se encuentran en sus hogares, en proceso de recuperación tras todo lo vivido. Sin embargo, lamentablemente, aún hay personas que continúan privadas de la libertad.¿Cuál es su llamado frente a esa situación?Nuestro pedido es claro: que se produzca la liberación total de los presos políticos. Entendemos que existe una coyuntura política y que los procesos de transición tienen tiempos, diseños y recorridos propios. Eso se puede comprender. Pero es indispensable poner al ser humano en el centro. Estas personas deben ser liberadas, deben reencontrarse con sus familias y, posteriormente, avanzar en otros aspectos del proceso político e institucional.Por supuesto, esperamos que el proceso de transición en Venezuela hacia una democracia plena sea una realidad y que esté acompañado de justicia, respeto por los derechos humanos y garantías de no repetición.Juan Diego Torres – Justicia – @JusticiaET – dielas@eltiempo.com

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