El proceso penal contra Daniel Garcés Carabalí, exembajador de Colombia en Ghana, avanzó a la etapa de juicio, luego de que la Fiscalía General de la Nación formalizara la acusación en su contra por una serie de conductas que, según el ente investigador, se habrían producido en el ámbito familiar y habrían continuado incluso después de la ruptura de la relación, lo que dio lugar a cargos por violencia intrafamiliar agravada, acceso carnal violento, fraude procesal y ejercicio arbitrario de la custodia de un menor.Precisamente, Garcés salió del Gobierno Petro en medio de escándalos por la supuesta violencia sexual cometida contra su expareja Beatriz Niño.Durante la audiencia de imputación, realizada en septiembre del año pasado ante el Juzgado 31 de Control de Garantías de Bogotá, la fiscal narró que la violencia contra Niño habría empezado hace 16 años, cuando se conocieron en Buenaventura. Ella trabajaba en Parques Nacionales y él era líder de organizaciones étnicas del Valle.Daniel Garcés, exembajador en Ghana. Foto:Archivo particularDesde entonces, se habrían dado malos tratos, agresiones físicas, violencia económica y abusos sexuales que en algunas ocasiones incluso habría presenciado la mamá de ella, algo que él ha negado, calificando este proceso como una persecución en su contra.”Durante el tiempo que convivieron, usted, señor Daniel Garcés Carabalí, agredió física, psicológica, económica y sexualmente a su pareja Beatriz Niño. Lo hizo de manera sistemática bajo un contexto de un control y dominio por su condición de mujer. Incluso, cuando se separaron siguió maltratándola cada vez que era rechazado. Y por si fuera poco, cuando se enteró de que había iniciado una nueva relación sentimental, comenzó a ejercer violencia vicaria. En otras palabras, usted, durante 14 años, de manera dolosa la ha agredido de todas las formas posibles”, resumió la fiscal Orjuela.Daniel Garcés Carabalí, exembajador de Colombia en Ghana. Foto:@DanielGarcesC1Un año de conocerse después, la pareja inició una relación sentimental y comenzaron a vivir juntos en el apartamento de ella. Según la fiscal Marlene Orjuela, para esa época la víctima empezó a ver que el exembajador le era infiel.”Usted, Daniel, siempre quiso hacerle cree que eran situaciones producto de su imaginación y porque, según usted, ella estaba loca. Pese a esto, Beatriz siguió conviviendo con usted”, contó Orjuela.Para esos años, también él la habría menospreciado y criticado sin razón en el ámbito laboral, resaltándole que ella no era experta en derechos humanos y no conocía a las comunidades afrodescendientes.En septiembre de 2016, además de los constantes episodios expuestos, Daniel Garcés “increpó a Beatriz porque se tomó una foto en vestido de baño, y cuestionó sus méritos profesionales al punto de decirle que estaba en el cargo de asesora en la Superintendencia de Notariado y Registro por tener una relación sentimental con su entonces jefe”, dijo la fiscal.Ese día, según el ente acusador Beatriz habría intentado irse de la casa con sus hijos. “Usted comenzó a empujarla, la cogió del cuello y la golpeó en un brazo”: añadió Orjuela. Ante el ataque que sufrió, la víctima fue adonde las autoridades a poner el denuncio, pero terminó desistiendo debido a que quería preservar su núcleo familiar.Otro episodio relevante sucedió tras la asistencia del exembajador a la firma del acuerdo de paz de 2016. De vuelta a casa, Beatriz Niño le habría encontrado una caja de condones, por la cual le preguntó, La reacción de él, según la Fiscalía, fue agredirla tildándola de loca.Los hechos que describió la Fiscalía incluyeron que supuestamente, “cuando llegaba borracho, (el hombre) buscaba a Beatriz para tener relaciones sexuales. Ella se negaba enfáticamente”.La violencia sexual habría permanecido hasta 2021, cuando se separaron y quienes habrían empezado a sufrir las consecuencias serían sus hijos. Y es que al parecer el exembajador deterioró la relación de ellas con su mamá, dándoles la imagen que tenían de ella en un acto de violencia vicaria.Por su lado, el exembajador respondió el procesado ante los señalamientos del ente acusador: “No me allano a cargos, toda vez que no existieron”.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.com

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