Su primera reacción fue hacer el gesto con la mano de cuando uno se siente robado. Después, sin más alternativa, tuvo que enfilar rumbo al vestuario. El verdadero problema no estuvo en el campo, sino cuando miró el teléfono y las críticas despiadadas le pusieron en la diana. El 16 de abril de 2024, Ronald Araujo fue expulsado en el duelo de vuelta entre el Barcelona y el PSG en Montjuïc. Una roja que terminó por condenar a la eliminación al conjunto que entonces dirigía Xavi en los cuartos de final de la Champions y que fue el disparador de un periodo de ansiedad del uruguayo, que terminó por convertirse en depresión. Araujo dijo basta tras una nueva expulsión: el pasado 25 de noviembre ante el Chelsea. “No me estaba sintiendo yo, necesitaba pedir ayuda”, confesó el defensa a Mundo Deportivo.Más informaciónTras el regreso de la expedición del Barça de Londres, Araujo fue al despacho de Deco. Las críticas en redes sociales ya no solo lo señalaban a él, sino también a su familia. “Llegaron a desear la muerte a mis hijas”, recordó el uruguayo. Deco habló primero con el staff médico y luego con Hansi Flick y Joan Laporta. Entre todos concluyeron que Araujo necesitaba parar: “Hay que entender que, más allá de futbolistas, somos personas”.No era la primera vez que Deco apoyaba a Araujo. Ya había sido clave en la renovación del uruguayo en enero de 2025, justo cuando meditaba su salida a la Juve. La operación se presentaba como una doble ventaja: mejoraba su situación económica y, al mismo tiempo, suponía un alivio emocional. Pero Deco no quería perder al que considera uno de los mejores centrales de Europa, y buscó fortalecer la confianza de Araujo, todavía más minada desde el estreno del documental de Luis Enrique No tenéis ni p*** idea.“Araujo es un jugador top, pero es el que tiene más problemas con la salida del balón. Cada vez que reciba el balón, bloqueamos una línea de pase y estamos dentro”, explicaba Luis Enrique a su staff mientras preparaba el duelo de cuartos de final de la Champions en 2024. Esa descripción agudizó las crisis de Araujo. Según un compañero del central, las palabras del asturiano supusieron un señalamiento público difícil de digerir, sobre todo en tiempos en los que los jugadores no solo sufren presión en el campo, sino también de las redes sociales. “Ronald lo llevaba muy adentro. Le dolió en el alma. Ese vídeo de Luis Enrique se hizo viral”, explican las mismas fuentes del vestuario.Pero no solo a Araujo le afectaron las palabras de Luis Enrique. Según fuentes del club, Flick no comparte la actitud del técnico del PSG. “Los entrenadores tenemos responsabilidad con todos los jugadores, no solo con los de nuestro equipo”, afirmó el alemán tras ser consultado, en la previa del duelo ante el Atlético, sobre la confesión de Araujo. “Lo hemos apoyado con todo lo que hemos podido. Abrirse así significa que eres fuerte. En el fútbol es mucho de mentalidad y de enfocarse en ganar. Es importante cuidar a los jugadores. Hay que pensar en ellos. Hay que pensar más allá de lo que es bueno solo para ti”, concluyó Flick.Flick no acostumbra a silenciar sus emociones, pero sí a medir sus mensajes. Nunca mencionó a Luis Enrique, y no hizo falta. Araujo se lo agradeció: “Hansi es como un padre para nosotros”.

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