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Atrás quedó el discurso del primerizo presidente Gustavo Petro quien recién posesionado dijo que narcotraficante que negociara en Colombia y dejara de delinquir no sería enviado a las temidas cárceles estadounidenses. Según el reporte del Ministerio de Justicia en poder de EL TIEMPO, durante los tres años de este gobierno se han extraditado a 789 personas y 505 han sido a EE. UU., la gran mayoría por delitos relacionados con tráfico de drogas.Tres meses después de llegar a la Casa de Nariño, el 23 de noviembre de 2022, el presidente avaló la extradición a Estados Unidos de Álvaro Córdoba, hermano de la exsenadora del Pacto Histórico y una de sus aliadas políticas, Piedad Córdoba. Era requerido por presuntamente enviar cargas de cocaína en connivencia con miembros de las extintas Farc, cargos por los que fue condenado por una corte de Nueva York a 14 años de cárcel.Unas de las últimas extradiciones a EE. UU. fue un grupo de 13 personas requeridas por narcotráfico. Foto:CortesíaFue la prueba de fuego que midió el aceite de su administración con la —durante años— bien aceitada cooperación judicial con Washington, una agenda que, con algunos lunares, se mantuvo durante el primer gobierno de izquierda en la historia moderna.De acuerdo con la cartera de Justicia, hasta noviembre de 2025, de las 505 extradiciones, 469 corresponden a delitos relacionados con lavado de activos y tráfico de sustancias prohibidas (92 %), una cifra superior a la registrada por las administraciones anteriores en el mismo periodo.Entre los presuntos delincuentes que procesó la justicia estadounidense están poderosos capos como Jhon Kerlys Sepúlveda, primo de alias Chiquito malo, cabecilla del ‘clan del Golfo’ y uno de los enlaces de esa estructura para exportar toneladas de cocaína a ese país. Y, por el mismo delito, el Presidente también aprobó la extradición de Henry Loaiza, hijo de alias el Alacrán, exjefe del cartel de Cali.También figuran, aunque en una menor proporción, otros delitos como abuso sexual, homicidio y concierto para delinquir. Hay, además, un caso por contrabando de vida silvestre: el de la reconocida diseñadora del jet set Nancy González, requerida por la justicia norteamericana por traficar pieles de caimán y pitón, especies protegidas usadas en la elaboración de bolsos.Este panorama, sin embargo, se vio ensombrecido por las 13 extradiciones a EE. UU. que ya cuentan con concepto favorable de la Corte Suprema de Justicia y que siguen pendientes de la firma del Presidente, quien en los últimos meses ha priorizado los acercamientos de paz con estructuras armadas de cabecillas como ‘Araña’, ‘H.H.’ y ‘Mocho Olmedo’, por encima de los requerimientos de la justicia estadounidense, con un alto costo en la relación binacional.Álvaro Córdoba, hermano de Piedad Córdoba Foto:ArchivoDe hecho, este fue uno de los flancos con “mala nota” en el listado de reparos de la administración Trump contra Colombia, que llevaron al país a ser descertificado.”Las extradiciones constituyen uno de los instrumentos de lucha contra el narcotráfico que más conviene a Estados Unidos, a Colombia y al continente. Es una herramienta fundamental para evitar la impunidad de los narcotraficantes. Al mismo tiempo, debe mantenerse el esfuerzo en incautación, que ha sido muy importante, pero también redoblarse el impulso hacia la destrucción de laboratorios. Es necesario continuar y ampliar la cooperación judicial, el intercambio de información de inteligencia y la lucha contra el lavado de dinero”, le dijo a este diario el exministro de Justicia Andrés González. Y agregó: “Una agenda de cooperación para una lucha común y compartida contra el narcotráfico y el crimen organizado es uno de los mejores caminos para distender las relaciones con Estados Unidos. Es algo que le conviene a ambos países. El distanciamiento y el debilitamiento de la cooperación solo benefician a los narcotraficantes. Hay mucho por hacer de parte de cada país, en una responsabilidad que es completamente compartida”. Tras la aparente reconciliación Petro – Trump, las decisiones del presidente Petro en esta materia, según expertos consultados, será una de las ‘papas calientes’.Otros países requirentesEspaña ha sido el segundo país que más ha recibido vuelos de extradición desde Colombia. 71 personas han aterrizado en su territorio para ser procesadas, la gran mayoría por narcotráfico, seguido por el lavado de activos y el abuso sexual.A nivel regional, los países que han recibido el mayor número de extradiciones durante el actual gobierno son Argentina, con 26 resoluciones efectivas; Ecuador, con 23; Perú y Brasil, con 17 cada uno; y Venezuela, con 16.Este último caso ha sido un tema espinoso por la legitimidad del régimen de Nicolás Maduro, recientemente capturado por el gobierno estadounidense. Hasta la misma Corte Suprema de Justicia se ha mostrado reticente a enviar ciudadanos requeridos por ese país, por las pobres garantías de acceso a la justicia, rama al servicio de la cúpula chavista.Por ejemplo, en agosto del año pasado el tribunal priorizó la extradición a Chile de Luis Alfredo Carrillo Ortiz, ciudadano colombo‑venezolano y presunto miembro del Tren de Aragua, requerido por ambas naciones por el asesinato del exmilitar venezolano opositor Ronald Ojeda, en Santiago de Chile.Habla la ONG Foro Penal. Foto:Sara Valentina Quevedo Delgado Redacción Justicia
