João Fara (Minas Gerais, 21 años) se lo pensó dos veces antes de decidir venir a estudiar a España. Entre los largos trámites del visado y la dificultad para conseguir una habitación donde vivir, el alumno matriculado en Ingeniería Química en la Universidad Politécnica de Madrid, estuvo a punto de abandonar su sueño. Fara llegará a Madrid la próxima semana y se convertirá en uno de lo más de 600.000 estudiantes internacionales que llegan a España cada año para estudiar un grado y posgrado académico. Pero los expertos en movilidad estudiantil temen que esta cifra se reduzca debido al encarecimiento de la vivienda en el país, en especial en ciudades como Madrid y Barcelona. El estudio Alojamiento de estudiantes y captación internacional: Desafíos y oportunidades en España 2025 señala que cerca del 30% de los estudiantes internacionales considera el hospedaje un criterio decisivo a la hora de decidir dónde estudiar, un factor que señalan especialmente crítico para escoger universidad los alumnos de Italia, Alemania, Estados Unidos, Canadá e India.Lo que durante años fue una de las grandes ventajas competitivas de España —un coste de vida relativamente asequible— hoy amenaza con frenar la llegada de alumnos extranjeros. Este problema ya había sido advertido por rectores de algunas universidades en el país. José Céspedes, presidente de la Comisión de Asuntos estudiantiles en la conferencia de rectores (CRUE) denunció hace unos meses que la subida de precios de alquiler se había convertido en un factor limitante para poder estudiar en España. Debido a ello, a finales de 2025 el Consejo de Ministros modificó un Real Decreto de 2021 para garantizar que cada nueva universidad que se cree en el país ofrezca plazas de alojamiento equivalentes al 10% de su alumnado, con el objetivo de facilitar la movilidad territorial de los alumnos que así lo deseen.Según el informe El impacto económico de los estudiantes internacionales en España, también realizado por ICEX y Spain Education Programs en 2024, gasto medio de vida y ocio en las ciudades españolas que reciben un mayor número de estudiantes internacionales aumentó de unos 885 euros al mes en el curso 2018-2019 a 1.500 euros al mes en el curso 2022-2023. En España, el alquiler se ha encarecido más de un 74% en la última década, de acuerdo con datos de portales de alquiler que fueron presentados este jueves. Según, Bárbara García Menéndez, una de las investigadoras al frente del análisis, estas cifras han erosionado la imagen de España como destino “económico”, acercándola a países tradicionalmente más caros, pero sin los mismos sistemas de ayudas públicas o de alojamiento garantizado. Este es el principal problema que enfrentan los alumnos que piensan en la península con su principal opción. Para Fara, que tenía un presupuesto máximo de 500 euros para buscar una habitación, la oferta a la que tenía acceso por medio de sitios web como Idealista era muy escasa y apenas recibía respuestas a sus solicitudes: “Parece que nadie te quiere arrendar o que la gente no confía en ti y también da miedo apartar y que te estafen”.Más informaciónLas consecuencias empiezan a notarse en los procesos de captación. El informe menciona que algunos estudiantes admitidos finalmente renuncian a matricularse al no encontrar alojamiento adecuado, mientras que otros optan por destinos alternativos con políticas más claras de vivienda estudiantil. Ejemplo de ello es que, por primera vez, entre 2024 y 2025, la organización EduEspaña (que apoya la internacionalización de los proveedores educativos) detectó que algunos alumnos becados renunciaron a sus estudios porque no podían afrontar el coste del alojamiento en Madrid. En el estudio, presentado este jueves en la Feria Internacional de Turismo, también se detecta un creciente interés por programas online o híbridos, una señal de que las dificultades residenciales están influyendo en las decisiones de movilidad.En el curso 2022-2023, se matricularon 602.662 estudiantes internacionales en España, de los cuales sólo el 38% se quedó en el país por más de seis meses. Una eventual caída en estos números tendría efectos sobre el empleo, la actividad económica local y la proyección internacional del sistema universitario. Además, reduciría las oportunidades de internacionalización para los propios estudiantes españoles.Cristina Grasset, la segunda investigadora el frente de este estudio, ha asegurado que de no ofrecer soluciones enfocadas en el alojamiento propio de estudiantes, se perderá el 5% de crecimiento sostenido que ha tenido España en la captación de alumnos internacionales. Algunas de las propuestas que el informe pone sobre la mesa es una expansión en la oferta de residencias, planes de suelo para residencias estudiantiles e incentivos fiscales. Además de que las propias universidades ofrezcan modelos de coliving (vivienda compartida), y otras opciones de residencia dirigidos a estudiantes y el personal investigador. Los aumentos en los costes de la vivienda afectan no sólo a los estudiantes internacionales, también a los nacionales. “En cuanto a la movilidad de los estudiantes por perfil familiar, se aprecia una mayor proporción de alumnos que se desplazan a otras provincias entre los que tienen progenitores con ocupaciones altas (65,3%) y/o con estudios superiores (61,9%)”, se subraya en el estudio Perfil socioeconómico del estudiantado universitario en España, publicado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en 2024. Entre las universidades públicas que han identificado el alojamiento como una prioridad para los estudiantes internacionales está la Universidad de Oviedo, donde hay una combinación de residencias universitarias, estancias en familias, habitaciones en pisos compartidos, vivienda compartida con personas mayores locales, ayuda financiera para alquilar una vivienda y asistencia a través de la Oficina Municipal de Vivienda de la ciudad de Gijón.La incertidumbre actual, impulsada por legislación pendiente, cambios regulatorios frecuentes, procesos de admisión complejos y mensajes públicos contradictorios, socava los esfuerzos de captación de las universidades. Mientras tanto, los gobiernos de países como Alemania y Francia implementan activamente medidas para impulsar la matriculación internacional, con subvenciones económicas, programas de vivienda juvenil e iniciativas para incentivar el alojamiento dentro campus universitarios. El panorama para los estudiantes internacionales no es sencillo. Países como Estados Unidos han reducido su captación de alumnos extranjeros debido a nuevas trabas en la aplicación a visas de estudiante. Canadá también ha cerrado sus puertas con restricciones a la migración temporal e imposición de cuotas máximas de migrantes. Y en Australia, debido a que, en muchas de sus universidades hay más alumnos foráneos que locales, el Gobierno ha endurecido las condiciones para lograr el visado de estudiante, lo que ha sublevado a las universidades de prestigio del país.La movilidad estudiantil internacional seguirá creciendo en los próximos años, de acuerdo con las estimaciones presentadas por las investigadoras, pero los destinos capaces de garantizar vivienda asequible y segura serán los que concentren ese crecimiento. João Fara espera que, una vez que se asiente en Madrid, el problema de la accesibilidad a la vivienda sea algo del pasado. Su estancia en España está garantizada por los siguientes cuatro años hasta terminar el grado, aunque el sitio donde vivir no.
El encarecimiento de la vivienda pone en jaque la movilidad estudiantil internacional en España | Educación
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