A un año de la masacre en la que murieron cuatro miembros de una familia de Aguachica, entre ellos el pastor Marlon Lora, el proceso penal contra los detenidos promete arrojar nuevos resultados en los próximos días, con negociaciones que podrían llevar incluso a esclarecer más detalles del crimen.En la masacre murieron el pastor, su esposa Yorley Rincón y sus hijos Ángela y Santiago Lora Rincón. Como familia estaban sentados en el restaurante Sorbetes y Jugos del centro del municipio, cuando un hombre armado les llegó a disparar con un arma de fuego. El crimen quedó captado en imágenes y videos que se difundieron por redes sociales, y después pasaron a manos de las autoridades.De inmediato salieron múltiples versiones sobre lo ocurrido. Que supuestamente el pastor tenía algunos pendientes sospechosos, que era cercano a alguien poderoso de la región que también tenía deudas, y que se trató de una equivocación, debido a que el ataque iba dirigido a Zaida Andrea Sánchez, alias La Diabla, quien departía en otra mesa del lugar. Zaida Andrea Sánchez Polanco, alias La Diabla, y ‘el Calvo’. Foto:Redes socialesLos focos se posaron sobre ‘la Diabla’ porque era pareja de Alexander González, alias El Calvo, asesinado días antes del 29 de diciembre en El Banco, Magdalena. En diálogo con EL TIEMPO, esta mujer dijo: “Estoy atravesando un momento muy difícil, temo por mi vida y la de mi familia. Me están tratando de involucrar en algo en que no tengo nada que ver. Me quieren utilizar a mí como cortina de humo y quieren involucrar a inocentes para tapar la verdad. La verdad que todo el mundo quisiera saber”.’La Diabla’ fue asesinada en el barrio Laureles de Medellín el 22 de enero del año pasado, y la hipótesis de que sí tenía que ver con la masacre en Aguachica tomó más fuerza. Y es que según la investigación, en aras de tomar represalias contra la pareja de ‘el Viejo’, los sicarios se equivocaron al disparar: confundieron a la hija del pastor Lora con Sánchez. En el proceso incluso se ha dicho que alias Jhon Mechas, cabecilla de las disidencias en Norte de Santander, estaría detrás de la orden para atentar contra ‘la Diabla’, en retaliación a las andanzas de su pareja.Tras analizar cerca de 70 horas de grabación y recopilar testimonios, la Fiscalía empezó a dar con la pista de los presuntos responsables de la masacre, y estableció que Cúcuta y Barranquilla aparecían en el plan criminal en Aguachica. A finales de febrero se anunciaron las capturas de Jairo Andrés Miranda Ramírez, José Miguel Leal Rodríguez, Leonardo de Jesús Barraza Castillo y Jorge Luis Valderrama Cuba. Familia Lora Rincón Foto:Redes socialesTodos se declararon inocentes, pero EL TIEMPO conoció que tres de ellos están negociando con el fiscal del caso una serie de beneficios que, de concretarse, llevarían a una condena más baja que la estipulada. Se trata de preacuerdos que están a la espera de resolverse en un juzgado de Aguachica.Uno de los que está buscando bajar su pena es Jairo Miranda, un cucuteño al que los investigadores tienen reseñado como un jefe de la oficina de sicarios de su ciudad. En el plan criminal que les quitó la vida a los miembros de la familia Lora Rincón, este hombre habría sido clave en el desarrollo y la logística, participando desde un carro particular.Sepelio de familia Lora. Foto:Archivo particularEl segundo hombre que está a punto de recibir un beneficio judicial a cambio de declararse culpable es Álvaro de Jesús Barraza. Oriundo de Barranquilla, lo sindican de ser el cabecilla de una oficina de sicarios, que para este caso se desplegó para llegar hasta Aguachica y seguir a ‘la Diabla’.La identidad del tercer hombre que está en negociaciones aún no se ha revelado, y mientras tanto junto a los otros capturados permanece privado de la libertad en una cárcel, desde donde enfrentan el proceso que ya va en etapa de juicio. Carlos López – Justicia – @CarlosL49 – carben@eltiempo.com

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