El termómetro marcaba -20ºC cuando a las 00.24 de la madrugada las sirenas antiaéreas sacaron a los habitantes de Kiev de la duda sobre si la tregua energética de una semana anunciada por Donald Trump cinco días antes seguía en pie. Las explosiones que se empezaron a oír media hora después y se extendieron durante toda la madrugada confirmaron que Rusia estaba lanzando otro gran ataque contra el país este martes, en la noche más fría del peor invierno de la guerra, que se acerca a su quinto año. Cerca de las 10.00 de la mañana, las alarmas volvieron a sonar.Además de en la capital, se registraron explosiones en infraestructuras energéticas y viviendas en Járkov, Sumi, Odesa, Dnipró, Vinnitsa y otras regiones. Moscú empleó 521 proyectiles aéreos, 450 drones de ataque y 71 misiles, balísticos y de crucero, según el presidente, Volodímir Zelenski, que informó de nueve heridos hasta el momento. “Aprovechar los días más fríos del invierno para aterrorizar a la gente es más importante para Rusia que recurrir a la diplomacia”, denunció el dirigente en redes sociales.“Putin esperó a que bajasen las temperaturas y acumuló drones y misiles para continuar sus ataques genocidas contra el pueblo ucranio”, afirmó el ministro de Exteriores, Andrii Sibiga, también en redes.Las Fuerzas Aéreas de Ucrania han especificado que entre los proyectiles lanzados por Moscú había drones explosivos de distintos tipos, junto a 32 misiles balísticos Iskander-M/S-300 (una cifra récord, según Zelenski); cuatro Zircon, que son misiles antibuques hipersónicos que ya ha empleado otras veces contra objetivos terrestres, y 35 de crucero. Los sistemas de defensa interceptaron 450 proyectiles.Una mujer retira escombros de la entrada de un edificio atacado en Kiev, este martes.Thomas Peter (REUTERS)DTEK, la mayor empresa energética del país, informó a las 8.00 de que el ataque había dañado centrales térmicas. Este es el noveno ataque a gran escala en estas instalaciones desde octubre de 2025 y el más potente en lo que va de año. Desde el inicio de la invasión, estas centrales han sufrido más de 220 embestidas. En la capital, las autoridades locales informaron de que 1.170 edificios de viviendas se encontraban sin calefacción como resultado del ataque y se efectuaron cortes de luz de emergencia en dos distritos. En Járkov, 820 complejos residenciales se han quedado en la misma situación. En otras regiones hubo cortes de suministro eléctrico de distinta consideración por el ataque.El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró el jueves pasado que su homólogo ruso, Vladímir Putin, se había comprometido a no atacar la infraestructura energética ucrania durante una semana. Moscú confirmó después esa conversación, pero apuntó al domingo 1 de febrero como límite. Es decir, cuatro días y no una semana. Los días más helados del vórtice polar que azota el hemisferio norte estaban previstos desde ese domingo hasta el jueves. La población sobrevive a las temperaturas extremas de este invierno con cortes de agua, luz y gas que en algunos casos duran ya semanas. Moscú azota sistemáticamente las infraestructuras energéticas ucranias desde el principio de la invasión a gran escala en 2022. Cuando está a punto de cumplirse el cuarto aniversario del inicio de la guerra, las instalaciones están en estado crítico. El ánimo de los ucranios, también. Mientras oían las explosiones, muchos se preguntaban cuántos días más sin agua, luz o calefacción les iba a dejar el nuevo ataque. Cientos de edificios de viviendas de la capital aún no se habían recuperado del último, el 24 de enero, y de un apagón masivo el sábado.Voluntarios servían el lunes comida caliente a residentes de Kiev afectados por los ataques rusos a las infraestructuras energéticas.Sergei Grits (AP)En Ucrania interpretaron la promesa de una tregua temporal de Moscú como una simple pausa para prepararse para un nuevo ataque, sin tener claro cuánto duraría. Kiev se comprometió a no disparar tampoco al sector energético ruso. El lunes, Zelenski informó de que en las últimas 24 horas, se habían registrado ataques en instalaciones energéticas en poblaciones del frente y de la frontera con Rusia, pero que no había habido ataques con misiles ni drones bomba en la infraestructura crítica. Un día antes, el domingo, Rusia atacó con drones un autobús con mineros de DTEK, Mató a 12 de sus ocupantes e hirió a 16. Si quedaban dudas sobre si la tregua había concluido, Moscú terminó de despejarlas unas horas después.“Esta noche, en respuesta a los ataques terroristas de Ucrania contra objetivos civiles en territorio ruso, las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron un ataque masivo con armas de largo alcance y alta precisión contra empresas del complejo militar industrial de Ucrania y los objetivos energéticos utilizados por este”, indicó el parte de guerra diario publicado por Moscú en Telegram este martes.Kiev esperaba una desescalada para apoyar los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto. El ataque de este martes se ha producido mientras la delegación ucrania viajaba hacia Abu Dabi, para celebrar una nueva ronda de conversaciones trilaterales con Estados Unidos y Rusia este miércoles y jueves. El país estaba siendo bombardeado mientras el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, llegaba a Kiev para mostrar el apoyo de la Alianza a Kiev la víspera de la reunión en Emiratos Árabes Unidos. En un discurso ante la Verkhovna Rada, el Parlamento ucranio, Rutte aseguró que el compromiso de la OTAN con Kiev se mantiene “inquebrantable” e instó a los aliados “a que busquen en sus reservas y ofrezcan todo lo que puedan para satisfacer las necesidades de Ucrania, en particular en materia de defensa aérea”. Zelenski recalcó en una comparecencia de prensa conjunta que lo más urgente, ante el aumento del uso de balísticos por parte de Moscú, son los misiles para los sistemas antiaéreos Patriot.El secretario general de la Alianza afirmó ante los parlamentarios ucranios que “poner fin a esta terrible guerra requerirá decisiones difíciles”. La mesa de negociaciones tiene pendiente abordar el espinoso asunto de la cesión territorial de Donbás, donde Rusia ya ocupa en torno al 80% del territorio. Rutte aseguró a Ucrania que contará con el respaldo de los miembros de la OTAN para proporcionarle garantías de seguridad. “Algunos aliados europeos han anunciado que desplegarán tropas en Ucrania una vez se alcance un acuerdo. Tropas sobre el terreno, aviones en el aire, barcos en el mar Negro. Estados Unidos será el respaldo, otros se han comprometido a apoyar de otras maneras”, aseguró. Según informó el martes el Financial Times, Kiev habría acordado con los aliados occidentales un plan de varios niveles para asegurar el cumplimiento de un hipotético acuerdo de alto el fuego. De acuerdo con esta información, una violación por parte de Rusia activaría primero una respuesta diplomática y al ejército ucranio, y después, a las fuerzas de la denominada coalición de voluntarios —que incluye a miembros de la UE, además del Reino Unido, Noruega, Islandia y Turquía—. Por último, si Moscú no cesase las hostilidades pasadas 72 horas, “se pondría en marcha una respuesta militar coordinada por una fuerza respaldada por Occidente en la que participaría el ejército estadounidense”. Zelenski quiere firmar estas garantías de seguridad con EE UU antes del aniversario del inicio de la invasión el próximo 24 de febrero, pero Washington ha indicado que primero debería alcanzarse un acuerdo de alto el fuego que probablemente incluya la cuestión territorial, informa el diario.

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