Un grupo de activistas, partidos, sindicatos y colectivos humanitarios prepara una misión para llevar por mar ayuda humanitaria a Cuba. La llamada Flotilla Nuestra América, organizada por la Internacional Progresista, zarpará desde distintos países con alimentos, medicinas y suministros para el pueblo cubano, en un momento crítico en la isla, luego de que Estados Unidos recrudeciera sus políticas de bloqueo al cerrar el grifo del petróleo que recibía desde Venezuela y al amenazar al resto de países con sanciones si le suministraban combustible. La iniciativa de la flotilla aspira a convertirse en “un llamado político a los gobiernos de la región”, según explica a EL PAÍS David Adler, coordinador general de la Internacional Progresista.La convocatoria llama a organizaciones de todo el mundo a sumarse a la misión. Adler detalla que la flotilla busca establecer una amplia red de apoyos internacionales que, hasta ahora, ya cuentan con activistas que van “desde Canadá, Estados Unidos y México hasta Chile, Brasil y Colombia”. “La idea es activar distintos países, fuerzas políticas y sociedad civil para navegar por el mar Caribe y aterrizar en La Habana con ayuda humanitaria crítica”, comparte. Este domingo se celebrará la primera asamblea de organización para definir los puertos de salida.Embarcaciones mexicanas llegando a La Habana, este jueves.Ramon Espinosa (AP)La crisis en la isla ha empeorado la última semana. El Gobierno cubano anunció que más del 64% del territorio se quedaría sin suministro eléctrico ante la falta de combustible, y varias aerolíneas han cancelado sus rutas hacia La Habana, golpeando el turismo, que es la principal actividad económica y sustento para sus habitantes. “El gobierno de Estados Unidos está ahogando al pueblo cubano. Se queda sin luz, sin comida, sin medicina, sin energía. Eso genera una crisis humanitaria”, afirma Adler. El activista además equipara la situación de Cuba con lo ocurrido en Palestina. “No exagero cuando digo que estamos viendo en Cuba el mismo playbook que Israel aplicó al pueblo de Gaza: un cerco, un acto de castigo colectivo que viola cada aspecto del derecho internacional”, asegura.Al referirse a México, Adler destaca la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha condenado abiertamente los bloqueos y ha enviado a la isla 800 toneladas de alimentos e insumos que llegaron esta mañana. “La presidenta ha mostrado al mundo una valentía increíble al enfrentar las amenazas de Estados Unidos y demostrar que sí es posible, incluso en condiciones muy difíciles, estar con el pueblo cubano”. “Esperamos que México inspire a otros países con Gobiernos progresistas como Chile, Colombia, Uruguay, Brasil, a sumarse a este esfuerzo de enviar ayuda humanitaria y la energía que necesita y merece el pueblo cubano”.Embarcación Papaloapan, en La Habana, Cuba.Ramon Espinosa (AP)Esa es precisamente la misión de la flotilla. “Esperamos que sea un mecanismo de presión popular a los gobiernos del mundo que tienen la responsabilidad, ante el derecho internacional, de proteger los derechos fundamentales del pueblo cubano y exportar la energía que requiere la isla”, sostiene Adler. “No hay nada ilegal en lo que estamos haciendo. Estamos llegando a un país soberano y entregando ayuda humanitaria. Estamos dispuestos a asumir riesgos en nombre de la humanidad y del derecho fundamental del pueblo cubano”, zanja. También confirma que la organización de la flotilla mantiene comunicación con activistas en la isla para coordinar la recepción y distribución de los suministros. “Si un solo barco puede navegar y aterrizar ahí, ya es un logro para romper este cerco y restablecer la solidaridad internacional. Pero queremos que sea algo más masivo”, señala Adler.
Una nueva flotilla internacional se organiza para llevar ayuda humanitaria a Cuba
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